Montaje industrial: ¿qué tipos existen y cuáles son sus beneficios?

Los montajes industriales permiten construir una estructura funcional, segura y
eficiente para el desarrollo de procesos productivos en múltiples sectores e
industrias. Sus infraestructuras desempeñan un rol decisivo en la manufactura o
fabricación de última generación, dependiente de la automatización en sus líneas
de producción masivas. Además, pese al avance de la digitalización, las cadenas
y plantas de montaje continúan siendo el «músculo» que canaliza las órdenes de
los modernos sistemas informáticos.


Los tipos de montaje industrial pueden agruparse en cuatro categorías, a
saber: mecánicos, eléctricos, hidráulicos y de instrumentación. Antes de
profundizar en cada uno de ellos, se explicará brevemente el concepto de
montaje en el ámbito industrial, abordando también sus distintas etapas.

¿Qué son los montajes industriales?


Los montajes industriales comprenden la instalación, configuración y
mantenimiento del conjunto de equipos mecánicos y eléctricos, las
infraestructuras, los sistemas hidráulicos y neumáticos, etcétera, necesarios para
el funcionamiento de una planta operativa.


De la mano de oficiales montadores y técnicos especializados, el proceso de
montaje y desmontaje de equipos industriales se inicia con el ensamblaje de
las diferentes piezas que conforman la maquinaria, siguiendo con su colocación
en las áreas de trabajo y su integración con el resto de sistemas, bien para
abastecerse energéticamente para funcionar, bien para suministrar información
de interés para los operarios. Por último, se procede con los primeros test que
permitirán calibrar los equipos.

Principales tipos de montaje industrial que existen


Mecánico
Este montaje industrial engloba la instalación, el ajuste y la puesta en marcha de
equipos y sistemas de tipo mecánico —así como de sus estructuras y piezas
dependientes— para el desarrollo de una función concreta: desde el ensamblaje
de productos comerciales y el procesamiento de combustibles hasta el transporte
de materias primas o su almacenamiento seguro y eficiente, por citar unos
ejemplos.
En industrias como la energética, la automotriz o la alimentaria, esta clase de
montaje industrial requiere un ajuste muy preciso para operar con el
rendimiento y calidad deseados. De lo contrario, los componentes mecánicos
sufrirían un desgaste acelerado, experimentarían continuos fallos y aumentarían
los costes de reparación y mantenimiento.


Eléctrico

En el montaje industrial eléctrico, se implementan y configuran una diversidad
de sistemas e infraestructuras cuya misión es abastecer de electricidad a la
maquinaria de las plantas y otros entornos industriales. Comprende los tableros
de control, el cableado, los sensores, los transformadores, las fuentes de
alimentación, etcétera.
Si los equipos mecánicos proveen de «huesos» y «músculos» a la planta
industrial, el montaje eléctrico suministra la energía necesaria para funcionar con
normalidad y desempeñar su cometido sin interrupciones. Su correcta instalación
es, por tanto, determinante para cumplir con las normativas y controles de
seguridad, garantizar la eficiencia energética y proporcionar un entorno seguro.


De instrumentación
El montaje de instrumentación consiste en implementar, conectar y calibrar los
instrumentos destinados a la medición, el monitoreo o el control de variables,
entre otros, de los sistemas que operan en una planta industrial. Aquí se incluye
una amplia gama de dispositivos (válvulas de control, PLCs, transmisores,
etcétera) que recopilan datos como la humedad del aire, la presión de tuberías o
el pH de líquidos.
La instrumentación y control industrial cumplen una función crítica en el
seguimiento de la producción, el ahorro energético, el ajuste en tiempo real o la
automatización de tareas iterativas.


Hidráulico
Los montajes industriales de tipo neumático se especializan en la parte hidráulica
de las plantas y cadenas de producción. Sus equipos y sistemas se sirven de aire
comprimido o aceite presurizado para generar y administrar la energía mecánica
a través de una variedad de componentes: válvulas, cilindros, racores, bombas,
compresores, etcétera.


Entre las ventajas del montaje hidráulico o neumático, destacan el control y la
precisión de sus operaciones, completadas a altas velocidades sin contaminar en
exceso. La infraestructura resultante es útil en cadenas de embalaje, prensas
industriales, transporte de cargas pesadas y otras aplicaciones.


En síntesis, las características y beneficios de cada tipo de montaje lo hacen apto
para tareas específicas (ciclos repetitivos, fuerza bruta, movimientos rápidos,
etcétera), y por ende, es importante comprender sus diferencias antes de
contratar un servicio completo de montaje y desmontaje de equipos industriales.