Verticales, monobloc, de cofre, de brazo extensible, de punto recto, etcétera: existe una variada tipología de toldos en el mercado, pero su elección no depende tanto de preferencias estéticas como de necesidades funcionales. Prestaciones como el ahorro energético, la privacidad o el grado de protección frente al sol están disponibles en la mayoría de tipos de toldos, aunque no en igual medida.
7 principales toldos del mercado y sus características
Toldos de cofre
Este tipo de toldo para fachadas se componen de una lona, el tubo de enrolle y unos brazos dispuestos con una inclinación determinada, para favorecer el corrimiento de las aguas y la protección solar. Los toldos de cofre son especialmente aptos para las regiones de clima continental húmedo. Aunque se comercializan sin cofre, este modelo ve disminuida así su durabilidad al quedar desprotegida la lona y el tubo.
Toldo de brazo extensible
Conocido a su vez como toldo articulado, este modelo se caracteriza por disponibilidad de un brazo retráctil que permite su prolongación en caso de requerirlo. Su versatilidad (se adapta a momentos en que se precisa un mayor espacio, por ejemplo) y su diseño moderno e innovador, sumado a sus múltiples beneficios, ayudan a entender por qué es una de las clases de toldos más utilizados.
Toldo de punto recto
Ventanas y balcones son lugares idóneos para instalar toldos de punto recto, formados por brazos laterales de aluminio que permiten regular la inclinación de la lona, generalmente de lona. Está indicada para salvaguardar del sol el marco de las ventanas y el mobiliario próximo a la misma. Sin lugar a dudas, uno de los tipos de toldos para balcón más aconsejable.
Toldo corredero
Desarrollado específicamente para pérgolas, el toldo corredero sostiene su lona en una estructura de aluminio, madera u otro material, siendo fácilmente desplegable en caso de necesitarlo. Esta cualidad le otorga una gran polivalencia, ya que puede ser recogido en los meses de invierno y desplegado durante el periodo primaveral y estival. Asimismo, puede complementarse con cortinas laterales que maximicen la protección solar de la pérgola.
Toldo monobloc
Popularísimo en terrazas y fachadas, los toldos monobloc sobresale por disponer del sistema al que debe su nombre, que le aporta un plus de solidez estructural. Estos tipos de toldos verticales comparten las ventajas del modelo de brazo extensible, siendo menos exigentes en cuanto al espacio, más seguros y más resistentes.

Toldo vertical
Los toldos verticales sorprende por su instalación en sentido vertical por medios de guías en porches y terrazas. Las particularidades de su diseño lo aproximan, en muchos sentidos, a estores y persianas, si bien garantiza todas las ventajas que son comunes a los toldos: mayor protección, privacidad elevada, etcétera. De ahí que sea uno de los tipos de toldos para terrazas más demandados en la actualidad.
Toldo estor
Los toldos así denominados incorporan dos brazos abatibles unidos a una lona graduable en dos posiciones: (1) inclinada o proyectada, que proporciona una cubierta eficaz contra la meteorología adversa, amplía la visión del exterior y permite un mayor paso de la luz solar, y (2) cerrada o vertical, que garantiza el máximo cerramiento.
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