¿Cómo inscribir a un anciano con dependencia en una residencia?

 

 

Es común que las personas, al llegar a cierta edad, vean disminuidas sus capacidades para ejecutar las actividades cotidianas con normalidad. Incluso, es posible que acciones tan normales como ir al baño por sí solos, no sean capaces de ejecutarlas, por lo que pasan a un estado de absoluta dependencia. En estos casos es importante saber que cualquier residencia no servirá para ellos.

 

Tener a una persona mayor con dependencia en casa es una situación que genera mucho compromiso y dedicación para quien deba responder por ella. Como es lógico, en la mayoría de las situaciones hace falta salir a trabajar y cumplir con otras responsabilidades, por eso, las residencias de ancianos se vuelven una alternativa provechosa.

 

Es por ello que hace falta conocer todo sobre las residencias de ancianos en Zaragoza y en cualquier otro lugar donde este servicio sea requerido. La razón principal es que no todas las residencias están disponibles para atenderlos, pues para cumplir con dicho servicio necesitan contar con un personal específico y dedicado a esta tarea.

 

Tipos de dependencia

 

El primer detalle que es necesario conocer, es qué tipo de dependencia tiene la persona, pues se mide por niveles que pueden requerir una determinada atención, en uno u otro nivel. Así, se consideran 3 tipos de dependencia.

 

El primer caso es el de aquellos mayores que son capaces de ejecutar ciertas actividades cotidianas con normalidad, pero que necesitan apoyo para otras. Por ejemplo, pueden ir al baño, comer o bañarse por sí mismos, pero se les hace complicado preparar su propia comida o mantener aseado su hogar.

 

En el segundo nivel están aquellos que su nivel de independencia está muy disminuido y necesitan más apoyo para estar bien. Tal es el caso de personas que no pueden caminar por sí mismas, por ejemplo, por lo que quizás puedan ir al baño y ejecutar algunos procesos solos, pero necesitan apoyo para llegar de un lugar a otro.

 

Para el tercer nivel se trata de aquellos ancianos que son totalmente dependientes de que otra persona los atienda y esté implicada 100% con sus cuidados. Este caso no solo aplica para aquellos que estén en cama, sino también para los que tengan situaciones complejas en torno a su salud mental y no puedan valerse por sí mismos.

 

Ingreso de adultos con dependencia en residencias

 

Después de valorar el nivel de dependencia que existe, llega entonces el momento de revisar las opciones de residencias en la zona, que acepten personas con el nivel en el que se encuentre el anciano. En determinadas situaciones se puede optar por residencias de mayores concertadas en la ciudad de Zaragoza, sobre todo para aquellos ancianos que se encuentran en el nivel 1.

 

La razón es que este tipo de residencias son de carácter privado y las plazas concertadas se asignan a personas que no cuentan con los recursos suficientes para poder pagarlas, pero cuidando que tengan facultades mínimas para no requerir 100% de cuidados.

 

Es por ello que el proceso de admisión suele ser amplio y cuidadoso, pues se aseguran de no admitir a cualquiera, sino de trabajar en función de aquellos ancianos a los que realmente puedan atender y ofrecerles una calidad de vida apropiada.

 

También, existen las residencias públicas o privadas (donde se paga el 100% del valor de la mensualidad). Estas dos opciones son ideales para los que están en niveles 2 y 3, que requieren mayor intervención de un tercero, ya que disponen del personal idóneo para darles respuesta.

 

Es bien sabido que a los familiares les resulta incómodo utilizar este tipo de servicios, porque consideran en sus pensamientos que es como abandonar a esos ancianos, que en su juventud tanto bien hicieron por ellos. El detalle está en que, lo que merecen a esa edad es estar bien cuidados y libres de todo riesgo, y en ningún lugar estarán mejor que en su propia casa, o en una residencia con personal apropiado para darles respuesta a sus demandas.

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